Qué hay en mi armario (parte 2): cápsula de otoño

Armario cápsula de otoño

Quedan apenas unos días para que entre el otoño y, por lo que he escuchado en las noticias, será bastante cálido. A pesar de ello, yo esta semana me he dedicado a montar mi armario cápsula para esta nueva estación. Seguro que tendré que ir adaptándolo durante estos tres meses si no quiero asarme de calor en los próximos días ni congelarme de frío según vayamos acercándonos a diciembre.

En el post anterior ya comentamos que el armario cápsula original proviene del Proyecto 333, un reto minimalista impulsado por Courtney Carver que invita a vestir con 33 prendas o menos durante 3 meses (normalmente según las estaciones del año). Llevo ya unas temporadas poniéndolo en práctica por varias razones: cada vez me gusta menos ir de compras; ahorro tiempo cuando me visto; me ayuda a definir mejor mi estilo y también a seleccionar mejor la ropa que tengo (esto último muy poco a poco).

Siendo realistas, hacer un armario cápsula al inicio de una estación de transición como son el otoño y la primavera, supone que hay que hacer cambios. De todas maneras, como ya dijimos, la flexibilidad es una de las características principales de esta filosofía. Lo importante, y por eso me gusta, no es el número de prendas, sino disfrutar de las que has elegido, y eso implica poder sustituir unas por otras dependiendo del tiempo, de que estén estropeadas, de que no nos valgan o de que hayan dejado de gustarnos por algún motivo.

Mi armario se va acercando progresivamente a lo que me gusta, aunque todavía hay bastantes cosas que quiero sustituir. El cambio será progresivo por dos razones: primero, porque no es nada sostenible liarse a renovar el armario de un golpe y, segundo, porque prefiero hacer una inversión económica progresiva.

Analizando el armario cápsula

Las prendas para este armario cápsula las he seleccionado según el método de Marie Kondo, es decir, cogiendo cada una con las manos y sintiendo si quiero que se queden. Sinceramente, algunas de ellas las hubiera dejado fuera, y estoy segura de que son las que menos voy a usar y también las que iré sustituyendo en los próximos meses.

Pero, antes de nada, voy a analizar algunos datos que he extraído siguiendo las preguntas que planteé en el anterior post.

¿Cuántas prendas hay en mi armario?

Ahora mismo hay 30 prendas de ropa, como podéis ver en la foto: siete camisetas de manga corta; seis camisetas finas de manga larga; cuatro camisas; dos jerseys; una sudadera; cuatro chaquetas; y seis pantalones vaqueros. A esto hay que sumarle un par de zapatos de verano, unas zapatillas de deporte y mi mochila Kanken.

Mochila Kanken
Compré la mochila Kanken hace casi dos años y, desde entonces, conmigo a todos lados

Veréis que todos mis pantalones son vaqueros de color oscuro. La razón es simple: me gustan, creo que me caen bien y me combinan con todas las partes de arriba. Si es para vestir más formal, me pongo chaqueta y zapatos. Si voy más informal, camiseta o jersey y zapatillas de deporte. Esta es una característica básica del armario cápsula: que todo sea combinable entre sí.

Al llegar el invierno, cambiaré algunos vaqueros por faldas, y un reto de esta temporada es sustituir alguno de los que están más estropeados por otro tipo de prendas como vestidos, pero eso, como os digo, de cara al invierno. Ahora, con estos días de calor, seguramente, cambie los vaqueros más gordos por pantalones cortos. Y con los zapatos pasa lo mismo: cuando empiece el frío y las lluvias, sustituiré los zapatos de verano por unos botines.

Zapatos cápsula otoño
Zapatos del armario cápsula de otoño

¿Dónde la has comprado? ¿Cuánto te costó?

Para analizar de dónde es la ropa que tengo, primero he hecho esta clasificación: 26 prendas son compradas; tres regaladas; y cuatro heredadas. De ellas, 26 son de tiendas fast fashion; cuatro de tiendas online independientes; una de tienda física multimarca; y otras dos de artesanos.

El precio de las prendas varía de alrededor de los 10 euros a cerca de 80 euros. La media se sitúa en los 30 euros aproximadamente.

¿Cuántas veces te la has puesto?

La prenda más nueva del armario cápsula de otoño es la camiseta “Besa besa”. La compré en marzo de 2018 y, aun así, me la habré puesto ya unas 10 veces. Con esto quiero decir que casi todas las prendas de la foto, tienen muchas puestas. Muchas de ellas, como los vaqueros, los zapatos o la mochila, más de 30, pero muchas más. De las partes de arriba, las que pasan más tiempo en la lavadora, el tendedero y la plancha son la sudadera “Vive la résistance”, y todas las camisetas de manga corta.

Vive la résistance
La sudadera “Vive la résistance” pasa poco tiempo en el armario

Tampoco he incorporado nada nuevo hasta el momento, aunque sí tengo una cosa sin estrenar: una camisa de lyocell que heredé de mi hermana (la cuarta de la segunda fila en la foto). De media, las prendas tienen entre dos y tres años.

¿De qué está hecha tu ropa? ¿Dónde está hecha? Leyendo etiquetas

He estado leyendo las etiquetas de las prendas (aunque algunas estaban cortadas) y, en general, el hay un importante porcentaje de ropa fabricado en Asia (mayoritariamente en Bangladesh), seguido de lejos por las que provienen de la Unión Europea. Tan solo tengo una prenda hecha en España, aunque hay varias que sí que están diseñadas aquí.

Con respecto a de qué está hecha, casi toda mi ropa es 100% algodón (algunas camisetas de algodón orgánico). Los vaqueros llevan parte de elastano y no he conseguido comprar todavía chaquetas que no lleven poliéster.

Conclusiones del armario cápsula de otoño

Desde hace un tiempo, mi objetivo es transitar hacia un estilo de vida más consciente, saludable, respetuoso y sostenible. El cambio no es inmediato. Al contrario, si se caracteriza por algo es por la progresión, por comprender el lugar en el que estás, por ser flexible con uno mismo y por disfrutar del camino. Algunas veces he querido ir más rápido, pero una de mis frases preferidas últimamente es “progreso, no perfección”.

En el caso concreto de la ropa, lo más sostenible y respetuoso siempre es lo que ya tenemos. Por eso, todavía conservo mucha ropa que en este momento de mi vida no compraría. Ahora mismo lo que más valoro cuando adquiero una prenda es que sea diferente, de calidad y que destaque por algo: por que la haya hecho un artesano (como la camiseta de los planetas o la de los mapas); por que esté hecha de algodón orgánico (como la de Stranger Things o la de Besa besa); por que los tintes usados sean naturales (como la de la Princesa Leía); o por que estén hechas en España o en la Unión Europea (como la de Vive la résistance, la de Nasa o los Backstreet Boys –sí, soy fan, fan-), por poner algunos ejemplos.

Ya os he comentado que este otoño voy a sustituir algunas cosas (después de seis meses sin comprar nada de ropa). Voy cogiendo ideas sobre todo de gente que sigo en Instagram, y algunas cosas a las que he echado el ojo son las siguientes:

Todas estas prendas tienen una gran calidad y me gustan porque son diferentes a lo que puedo encontrar en las tiendas al uso. Al fin y al cabo, si tengo un armario cápsula, mejor que esté bien seleccionado y que las prendas que haya escogido sean de mayor calidad.

Espero que os haya resultado interesante esta serie de dos artículos (el otro lo podéis leer aquí). ¡Espero vuestros comentarios!

4 Replies to “Qué hay en mi armario (parte 2): cápsula de otoño”

  1. Qué guay!! Yo acabo de organizar mi armario y dejarlo limpio para ver qué cápsula creo para otoño. La verdad es que en Madrid es difícil, porque hace bueno hasta noviembre pero se van colando días frescos!

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